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SEMANA MISIONERA SEPT 15 - 18 DE 2008 |
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UN ACERCAMIENTO AL CARÁCTER MISIONERO | El Instituto Hermanas Misioneras de la Consolata, tiene como carisma específico la misión “ad gentes”, es decir, lo que caracteriza el ser de los y las misioneras de la Consolata es salir del propio país para ir a anunciar la buena noticia que es Jesucristo donde aún no es conocido. Por esta razón en el colegio se hace énfasis en la misión como camino que cada uno descubre desde su bautismo y su ser cristiano. Un momento significativo en el año escolar es la semana misionera que este año se celebró el 15, 16, 17 y 18 de septiembre.
| | | | | Animaron este momento especial un grupo de laicos misioneros de la Consolata que presentaron a las estudiantes como ellos viven su carisma, su ser misioneros en su contexto y entorno diario, dos seminaristas de la Consolata quienes se están preparando para su servicio a la iglesia misionera en el mundo como sacerdotes y también contamos con la presencia y el testimonio de la hermana Luz Mary quien trabajó en Mozambique (África) y de la hermana Graça Lameiro que el año pasado trabajó en el colegio y este año desde el mes de marzo se encuentra en la nueva misión de Puerto Leguizamo (Putumayo) trabajando con los Indígenas.
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Ella misma nos contó la belleza de su misión y las dificultades de una misión insipiente donde las distancias son inmensas y la única vía de comunicación es fluvial. Después de escuchar estos testimonios, de abrir nuestro corazón a la realidad mundial de reflexionar y orar, las estudiantes a manera de conclusión presentaron los siguientes compromisos: 1. Dios me ha llamado a ser cristiano por el bautismo, me ha llamado a conocerlo, amarlo y seguirlo a través de la vida sacramental y quiere que yo sea su amiga y discípula. Jesús es el maestro que nos enseña con sus palabras y con su vida; por eso me comprometo a ser una niña o ya señorita responsable de mi quehacer diario y mis estudios. 2. Jesús me llama, me envía a una misión y me ayuda a cumplirla; yo soy libre de responderle realizando bien mi misión o no y así quiero comprometerme a ayudar a la gente necesitada, intentar ser una buena persona y a servir a los demás. 3. Dios nos ha llamado a la vida y desea que la valoremos, cuando hay tanta gente que no descubre el sentido de su vida y no la quiere vivir, pero la realidad es que Dios nos ha llamado para vivir con Él una vida feliz. A raíz de esto me comprometo a ser más misionera y menos materialista. 4. La finalidad de la vocación es personal, es decir, Dios llama a una relación personal con Él y que seamos santos como su hijo Jesús y por eso me animo a decir que me comprometo a comenzar a perdonar a las personas que me han ofendido de cierta forma quiero servir a Dios y amarlo porque descubrí que el odio que uno lleva dentro no es bueno. |
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